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Ser digital requiere una estrategia ágil

El éxito que se busca en la transformación digital implica una transformación organizacional. La estrategia y su proceso, han cambiado y debemos ser ágiles para lograr transformar el modelo de negocio a digital.

El éxito que se busca en la transformación digital sin duda implica por un lado, una transformación organizacional y por el otro, comprender que la estrategia y su proceso, han cambiado y debemos ser ágiles en su formulación para lograr transformar el modelo de negocio a digital, un objetivo común actualmente en muchas empresas.

El éxito que se busca en la transformación digital sin duda implica una transformación organizacional, exige comprender lo mejor posible aquellos avances en ciertas tecnologías y su impacto en el capital humano, sobre todo en aquellas que pueden ser útiles o muy necesarias para lograr transformar el modelo de negocio a digital, un objetivo común actualmente en muchas empresas.

Curiosamente, se puede pensar que el proceso estratégico así como el modelo de competitividad más famoso y efectivo se mantienen estables, que permiten una adecuada instrumentación estratégica y facilitan la ejecución. No sorprende que muchos estrategas consideran que siguen siendo útiles, vigentes y no cambian. Sin embargo, los más usados son modelos y metodologías muy conocidas pero quienes nos dedicamos a la estrategia con enfoque multidisciplinario, con el paso de los años nos hemos dado cuenta que también se han quedado rezagados y requieren ciertos ajustes que permitan generar de manera ágil, concreta y efectiva las pautas de pensamiento estratégico necesarias para responder proactiva y asertivamente a la velocidad de los avances tecnológicos.

Ser digital está de moda, es un requerimiento de competitividad y por que no decirlo, de supervivencia.

Pero algunas empresas que ya han iniciado con proyectos de transformación digital han mostrado cierta debilidad y sortean distintas problemáticas al ejecutar sus planes para la digitalización de sus modelos de negocio. Esto se hace evidente en quienes respondieron a la más reciente encuesta global de McKinsey, los ejecutivos manifiestan que la necesidad de una estrategia digital ágil es clara, pero han fracasado de manera parcial o total en muchos de los intentos iniciales. Algunas empresas han querido aprovechar la oportunidad y reinventarse, sin embargo, afrontar una reinvención en medio de una transformación digital sin el adecuado enfoque estratégico que contemple la velocidad de adaptación en el proceso de ejecución, puede ser demasiado complejo e inalcanzable.

Hoy en día, la estrategia se empieza a desvincular de la estricta planeación, no obstante, la estrategia es la elección de ciertos cursos de acción, los cuales pueden ir cambiando paulatinamente con el paso del tiempo para adaptarse a las circunstancias tan inciertas y volátiles de los tiempos actuales. Esto en otras palabras significa, dejar de hacer planes y empezar a tomar decisiones rápidas y ejecutables.

Presuponemos que estas elecciones nos encaminan a la ejecución de ciertas actividades y comportamientos que ayudarán puntualmente al logro de los objetivos estratégicos para dar cumplimiento a la misión, llegar al destino deseado y entonces, dar cumplimiento a la visión.

Curiosamente, una buena estrategia es aquella que empezamos a ejecutar con cierta dificultad pero con amplia claridad de lo que se tiene que hacer, de lo contrario, tendrá fallas en sus fundamentos puesto que no se está retando nada y podemos caer en la zona de confort de hacer lo mismo, pero eso sí, un poco disfrazado.

Por otro lado, a quienes administran la ejecución de la estrategia, es necesario que vayan desarrollando la habilidad de tolerancia a la volatilidad e incertidumbre para poder manejarla con objetividad y no sustentar falsamente ajustes adaptativos a la estrategia cuando no son necesarios.

Ahora bien, para los ajustes adaptativos es muy importante mantenerse vigilantes para reaccionar oportunamente a las posibilidades emergentes, ya que indudablemente serán la base de una conveniente y acertada adaptación evolutiva.

Este nuevo enfoque o mejor entendimiento de lo que es la estrategia en nuestros días, permitirá capitalizar las enormes oportunidades de las novedades tecnológicas en los modelos de negocio para ganar competitividad, esto es un gran desafío ya que implica que la mente estratega de los ejecutivos de la alta dirección también sufra una transformación adaptándose a los tiempos actuales.

Copyright © La autora es Patricia Luna Arredondo, socia fundadora de Calimeria Business Intelligence, SA de CV, empresa de  consultoría especializada y de alto nivel en diversos temas relacionados con la gestión y desarrollo de negocios. www.calimeria.com